Durante los días 14 y 15 de septiembre, se dieron cita en la ciudad de Bogotá Losdirigentes sindicales Turís Aladino Martínez Pérez y Agustín Rentería Lagarejo, Directivos del Sindicato Unión de Maestros del Chocó, “UMACH” y miembros de otras organizaciones del movimiento sindical, de trabajadores y pensionados, iniciativas comunitarias y de poder popular, comunales, del movimiento campesino, la Minga Nacional Social, Comunitaria y Popular, pueblos indígenas, afrodescendientes, negros, raizales y palenqueros, juventudes populares y estudiantes, artistas e intelectuales, connacionales en el exterior, mujeres y colectivos de diversidad sexual, junto con las organizaciones políticas de izquierdas, progresistas y alternativas provenientes de todo el país, donde se tuvo la oportunidad de participar en el gran encuentro de la Asamblea Nacional y Popular por las Reformas Sociales, la Paz y la Unidad, el cual fue coordinado por la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, FECODE. El encuentro sirvió para Reafirmar con energía el compromiso con la UNIDAD de las fuerzas políticas y sociales alternativas y la búsqueda sin vacilaciones de la paz para Colombia, para el fortalecimiento de la autonomía, vida digna y buen vivir, por loque se consideró que la movilización y la resistencia son derechos que no se negocian y conllevan al pueblo a marchar autónomamente por las transformaciones para la vida, el territorio, la democracia, la justicia, la paz y el deber ciudadano para mantener la soberanía del pueblo. En el evento se reconoció y apoyó la agenda democrática transformadora en el Gobierno del Cambio. Se rechazó todos los intentos golpistas que por la vía de las amenazas se han dado en contra de la vida e integridad del presidente, o por vías jurídicas, contrarias a las garantías constitucionales, pretendiendo desconocer la voluntad popular. Se indico que, ante cualquier acción desestabilizadora, se hará el llamado al pueblo de Colombia a nivel nacional y en el exterior, a estar alertas y a responder de manera masiva, organizada y pacífica en las calles en defensa de la voluntad popular y la democracia. En este encuentro también se analizó la situación política nacional, resumida en el contraste entre un Gobierno que transforma y mejora progresivamente las condiciones materiales de la vida de la gente de todo el país a pesar de haber recibido una institucionalidad endeudada y con graves problemas de corrupción- en oposición a las fuerzas tradicionales y reaccionarias, que se resisten al desmonte de privilegios históricos producto del despojo, que se rehúsan a la paz y al cambio social. El incumplimiento a los acuerdos de paz por parte del gobierno anterior así lo atestigua. Se reconoció el esfuerzo del Gobierno del Cambio por movilizar las anacrónicas “Asumimos con entereza y compromiso la necesidad de responder al momento histórico que vive Colombia. Son momentos de unidad y esperamos que así se refleje en las decisiones políticas que deberán asumir los sectores de izquierdas y progresistas hacia el 2026, con el deber de ganar y profundizar las reformas y los cambios que el pueblo necesita. Los territorios tienen que tener la palabra y los plataformas y organizaciones políticas respetarlas. La victoria popular implica necesariamente reconocer a los territorios, los liderazgos naturales de las organizaciones y tener procesos de participación amplia e incluyente para construir un proyecto de país más allá de lo electoral que fortalezca el proyecto social y popular”, se preciso en el desarrollo de la Asamblea. Dado a que la celebración de esta Asamblea es también producto de lo que se ha percibido como una falta de articulación entre el Gobierno Nacional y el Poder Popular, en aras de ajustar el camino, las organizaciones sociales y populares plantearon las siguientes exigencias: “⮚ Al Gobierno Nacional mantener espacios de construcción popular y comunitaria, que permitan hacer realidad la política de paz total en los territorios. Estamos convencidos de que un trabajo honesto, transparente, articulado y coordinado con el pueblo y sus organizaciones, puede aportar eficacia a las estrategias para finalizar la guerra, evitar las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y contribuir al esfuerzo conjunto que nos permita vivir en un país en paz. ⮚ Al Gobierno Nacional Trabajar con el movimiento popular una ruta para construir las bases políticas y programáticos que permitan el desarrollo de un gran acuerdo nacional de orientación popular desde la lucha de clases y con los territorios y sus diferentes expresiones populares. En este sentido le exigimos al Gobierno Nacional radicalizar la lucha de la mano del movimiento social y popular para construir los acuerdos con las clases oligárquicas sobre esa base. ⮚ Convocamos al gobierno nacional a replantear y ajustar la gobernanza para estabilizar el ejercicio de gobierno y sus instituciones para construir la confianza en la sociedad, en lo que tiene que ver con presencia y acompañamiento territorial y aceleración de programas sociales. ⮚ Exigimos a la Fiscalía general de la Nación profundizar las investigaciones para determinar los responsables sobre quienes están haciendo uso del software de espionaje Pegasus que pone en riesgo la vida y la democracia de nuestra sociedad. Finalmente se hizo un llamado a todas las fuerzas sociales y políticas del país a lograr un ACUERDO NACIONAL que garantice para todos los sectores de la sociedad la participación política y económica que nos encamine en un proyecto de país del cambio y la esperanza para todos y todas. Todo esto para transformar las desigualdades e injusticias estructurales e históricas del pueblo colombiano.